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A nuestros Jóvenes No hace mucho leía en una revista una frase que me pareció elocuente y muy cercana a la realidad actual de nuestros jóvenes: "No hay primavera, amodorraos, estamos en la estación del desencanto" Digo esto, porque observo en vosotros jóvenes un pasotismo que revela desencanto y disconformidad con todo, e incluso añadiría un indiferentismo peligroso. A veces, me hago preguntas como estas ¿a dónde nos lleva esta situación? ¿será el desencanto un buen punto de partida para comenzar algo valioso y valiente? ¿tienen clara conciencia del proyecto social a realizar? El joven no se identifica con el mundo del adulto, ve a sus padres en una vida agotadora y sin sentido en una sociedad dura e inhumana; el padre trabaja, la madre también y en la periferia están los marginados, el pueblo que hablo sólo cuando se le pide el voto, aquí se sitúan ellos, que no tienen ninguna función significativa. La gran masa de jóvenes desencantados de hoy, no quieren comprometerse a nada, su desencanto es pasivo, sólo les interesa las satisfacciones individuales, su felicidad en la suma de placeres, creando su propio mundo, un mundo que se manifiesta en un lenguaje muy particular y muy libre. Les importa un bledo los movimientos ciudadanos y empiezan a preocuparse como distracción por el movimiento ecologista o alguna ONG, algo es algo. Con esta dejadez, inoperancia y pasotismo, signos de su aburrimiento existencial, parecen manifestarnos que no es que no tengan algo que hacer, sino que no tienen un lugar, un mundo propio. Lo terrible de todo esto es que el desencanto, la indiferencia y pasividad juvenil ha sido asumida por el poder dominante, las estructuras, los ha integrado y se han integrado por instinto de conservación. El pasotismo de nuestros jóvenes los ha creado esta sociedad y esta situación está manifestándose como un fracaso. Quizás sea un atrevimiento por mi parte presentar este estudio, pero me quedo perplejo observando el mundo juvenil crispado e indiferente a la vez. Que sepáis todos que contáis con esta Asociación fundada por vuestros padres hace ya veinte años, cuando entonces erais unos niños y que contáis con ella para presentar cuantas iniciativas creáis oportunas, aquí no debe valer el desencanto ni la indiferencia, lo que interesa es vuestra actividad, vuestras aspiraciones y el sentirnos a gusto, es decir, caminar hacia una comunidad ideal de comunicación, de la que si lo deseáis seréis herederos.
Afectuosamente
José A. Rico Calleja Presidente |